martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 3

Narra Helena.
Me desperté con un dolor de cabeza insoportable. Me costó abrir los ojos y tuve que contar hasta tres para sacar fuerzas y abrirlos. Cuando los abrí me quedé a cuadros. ¿Donde estoy? No reconocía esa habitación. Era enorme y.... ¡era de un tio! Lo supe por la figura a tamaño real de batman que había al lado de la puerta, y una pequeña colección de coches de juguete en una estantería. Me levanté y encontré una pastilla y un vaso de agua. ¿Mister x la habrá puesto ahí para mí o la tendrá ahí siempre para cuando vuelve de fiesta? No le doy mas importancia y me la tomo. En la mesilla también hay una fotografía de un chico con dos chicas rubias bastante altas. La miro con más atención y entonces me vienen imágenes a la cabeza de ese chico ayudandome a levantarme del suelo. Y una conversación.

La noche anterior.
-Louis, dejame tu coche.
-¿Para qué tio?
-¿Qué más da? Solo déjamelo.
-¿Y luego como vuelvo yo?
-Pues en el coche de Harry.
Finalmente, tras dudar unos segundos, Louis le entrega las llaves al chico que me sostiene.

Poco a poco voy entendiendo que pasó la noche anterior. Pero no quiero darle mas vueltas y solo quiero ir a mi casa y darme una buena ducha asique recojo mi bolso y los tacones y salgo sin hacer ruido de la habitación,  bajo los escalones hasta el recibidor y salgo de la casa.

Narra Effy.
Acababa  de salir de la ducha cuando llamaron a la puerta. Era Helena. No sabía nada de ella desde la noche anterior que desapareció
-¿Dónde has estado?
-Si te digo la verdad, no lo se. Fue un desastre la fiesta.-Y durante 10 minutos me cuenta su accidente con el del pelo rizado, la botella de vodka, el chico de los ojos achinados y como ha amanecido en su casa sin saber porqué.
-Seguro que al verte asi te llevó para no dejarte sola porque no sabía donde vives.
-¿Y tú por qué desapareciste, vamos a ver?-Dijo cambiando de tema. Y ahora me tocaba a mí, contarle lo del baboso y que Zayn me ayudó.
-Y estuvimos hablando casi toda la noche, hasta que a eso de las 5 nos fuimos. Es un tio encantador y divertidisimo. Y si ves lo guapo que es.
-Y con esa descripción me vas a decir que solo hablasteis.
-Sí, extrañamente sí, además  me dijo que tiene novia y estan a punto de comprometerse.
-¿Y cuántos años dices que tiene?
-20.
-Ah- dijo sorprendido por lo joven que era y que estuviera comprometido.
-Bueno, me voy al trabajo, que tengo que limpiar el local de ayer.
-Hasta luego.

Cuando llegué al local había dos personas mas limpiando. Mejor, asi acabamos antes y me voy a dormir. Estaba hecho un desastre. Vasos y copas rotas por el suelo, restos de comida, paredes manchadas por el derrame de bebidas… decidí ir a los baños a ver cómo estaban. Obviamente iban a estar dando mucho asco, como siempre, y no pensaba limpiarlos, nunca había limpiado los baños y esta ocasión no iba a ser menos.
 Al rato entraron dos chicos, que no tenían pinta de camareros ni limpiadores. El sol pegaba en su espalda por lo que no podía ver sus rostros a contraluz.
-Hola, está cerrado.
-Effy, soy yo, Zayn.
-Ah, hola.-Me acerque y le di dos besos. Traia un acompañante realmente guapo. Rubio, ojos azules y una sonrisa enorme.
-Él es Niall. Anoche se dejó aqui la chaqueta y hemos venido por si la habiais encontrado.
Me acerqué al fondo de la barra y encontré una chaqueta de cuero negra.
-¿Es esta?-Dije llevandosela a Niall.
-¡Si! Muchas gracias, menos mal. Pensaba que no la encontraría.
-Eso te pasa por desorganizado. ¿En qué estarias pensando?-Dije.
-Probablemente en comida.-Dijo Zayn.
Ambos se rieron pero yo no pille la broma asique me quedé seria. Niall se quedó mirándome mientas me sonreía. Habia algo en el que me atraía pero por otro lado parecía no tener demasiada sangre en las venas para aguantarme a mí.
-Effy, ¿por qué no vienes mañana a la piscina de mi casa? Vamos a estar con varios amigos. Será divertido.
Vi que Niall asentía en aprobación a la idea de Zayn.
-Uf esque no se porque no conozco a nadie y me da un poco de cosa. Estaréis mejor entre vosotras sin una intrusa.
-Ven con una amiga.-Dijo Niall, buscando una excusa para que yo no pudiera decir que no- además vendrá bastante gente, no va a ser algo muy privado.
Después de pensarlo unos segundos acepté-Bueno está bien, iré.
-Perfecto, esta es la dirección.

Narra Helena.
Me encontraba comiendo a las 6 de la tarde. Me moría de hambre desde la noche anterior que no habia vuelto a probar bocado. Mi movil empezó a vibrar. Era un mensaje de Effy. "Mañana por la tarde no hagas planes. Nos vamos a la piscina."

lunes, 2 de septiembre de 2013

Capitulo 2

Narra Effy.
Cuando Helena y yo llegamos al local donde se iba a celebrar la fiesta todavía habia técnicos comprobando los altavoces y los equipos de música. No tardaron mucho en ir llegando los invitados.
-Vale creo que ya lo tengo claro, pero estoy muy nerviosa, Effy, ¿Y si lo hago mal?
-Pues le dices al idiota de mi jefe que se aguante y que hubiese contratado a otra.
-Fuiste tu la que quisiste...
-Da igual. Venga, toma esta bandeja y reparte estas copas.
Conseguí reducir los nervios de Helena, porque a medida que pasaba la noche la veía mas relajada.
La noche estaba saliendo genial. Se podia ver a todos los invitados disfrutando, bailando y bebiendo. Eran las siete y todavía no se había marchado nadie. En una hora se cerraria el local y lo normal en estas cosas es que haya gente que una hora antes de cerrar ya se este marchando. Y ese no era el caso. Bien.

Narra Helena.
El jefe de Effy le pidió que fuera al otro extremo del local a reponer comida.
-Vete, yo me encargo de esta zona.
Vi como en la zona mas cercana a la puerta habia varias personas haciendome gestos con la mano reclamando mas champan asique cogí una de las bandejas y la llené con tantas copas como me cupieron. La barra era estrecha por lo que tuve que salir marcha atrás. Cuando llegue al extremo giré para dirigirme al fondo del local cuando de repente choqué con alguien haciendo que se me cayera la bandeja y se estampara en su pecho, manchándole y empapandole toda la camisa blanca.
-¿Pero que coño haces?-Su voz era ronca, lo que imponía aún mas.
-Yo... Yo lo siento mucho. Madre mía.
Cogí unas cuantas servilletas e intenté limpiarle la camisa pero él me quitó la mano con brusquedad.
-Déjalo, anda, déjalo.
-Yo, de verdad que lo siento. Si hay algo que puedo hacer.
-Si. Largarte.
Noté el desprecio en sus ojos, creo que eran verdes pero había poca luz como para asegurarlo 100%. Decidí hacerle caso y salí de ahí lo antes que pude. Me excusé al jefe de Effy diciendole que me encontraba mareada y debió colar porque me dejó ir. Antes de salir, cogí una botella de vodka del caro de la barra y me la llevé conmigo. Me haría falta. Cuando estaba a punto de salir me di cuenta que no llevaba mis llaves porque tenía pensado volver con Effy. Entré para buscarla y pedirselas pero no la vi por ninguna parte.

Minutos antes.
Narra Effy.
Estaba sirviendo chupitos de ron entre los invitados del fondo. Estaba realmemte contenta de haber ido allí. Ya le había echado el ojo a algún chico y en cuanto tuviese la oportunidad me acercaría a hablar con ellos.
-Preciosa, sirvemé otro mas.
Era un hombre de unos 50 años con barba canosa. Lo que mas me desagradó de su aspecto fue su cara y su mirada lasciva. Estaba muy ebrio.
-Lleva ya muchas, señor. Me temo que no le voy a servir más.
Me di la vuelta para irme cuando el me agarró del brazo.
-Bueno, pero no te vayas, podemos seguir hablando.
Me acercó tanto a él que podía oler su aliento. Apestaba a alcohol.
-Suelteme, por favor.
El hizo caso omiso y con su mano derecha y tiraba de él obligándome a torcer la cabeza. El aprovechó para meter su cabeza en mi cuello empezo a besarlo. Asqueroso y repugnante.
-¡He dicho que me sueltes! ¡Dejame en paz!
Iba subiendo su boca hacia la mía y yo ya estaba al borde del llanto. ¿¡Pero esque nadie de los que estan aquí ven nada o que pasa?!
-¿No la has odio? Sueltala.
Oí una voz detras de mí. Era una voz dura y transmitia mucha seguridad. Sentí como me quitaban un enorme peso de encima.
El hombre se quitó, se balanceó, por culpa del alcohol, y desapareció. Yo resoplé y me volví para poder ver quien me había ayudado.
-¿Estas bien?-Me preguntó.
-Ya si.-Sonrió y se dió media vuelta.-Gracias.
-Solo las aceptaré si vienen acompañadas de una copa bien cargada.
-Trato hecho.
Tenía unos ojos preciosos, un color miel que brillaban en la oscuridad de aquel local.
-Me llamo Effy.-Al ver que no respondía decidí preguntarle yo.- ¿Y tu?
Me miró extrañado pero finalmente respondió: Zayn. 
Estuvimos un buen rato hablando. Zayn parecía conocer el local porque me llevó a la planta de arriba, yo no sabía que existía.
-Si subimos aquí no te volverás a encontrar con ese cerdo. Ni con tu jefe.-Choqué mi copa con la suya en señal de aprobacion y seguimos hablando. Creo que los invitados ya se estaban empezando a ir, pero no nos movimos de alli.

Narra Helena.
No se cuanto tiempo debía llevar ahí sentada en la puerta del local. A la botella de vodka apenas le quedaban dos dedos. Eché un último trago y desaparecieron por mi garganta.
-¿Esta esperando a alguien señorita?-Una voz masculina a mi espalda. Me costó entenderle por lo rápido que lo pronunció.
-Creo que a mi amiga, pero todavia no ha salido, asique eso es que no esta dentro, y si no esta dentro no la estoy esperando. Pero claro tiene las llaves de casa ¿y yo ahora como entro?

Madre mia, el vodka ha hecho más efecto del que yo pensaba. Veo la cara borrosa del chico acercarse. Cuando sonrie se le achinan los ojos. No he visto cosa más dulce en mi vida. Me ayuda a levantarme, pero me tambaleo y él me tiene que agarrar más fuerte para no perder el equilibrio y caerme al suelo. En una de estas mi cara queda a escasos centimetros de la suya, y piedo notar su respiracion entrecortada. Después, todo negro. 

Capitulo 1

Narra Effy.
El despertador sonó como cada mañana a las 8.00. Odiaba levantarme tan pronto. Y cuando volvía de fiesta apenas dormía una hora. Siempre me había dado mucha envidia esa gente que entra a trabajar a las 12 o por la tarde y se pueden pasar toda la mañana durmiendo. Me levanté, aun con mucho sueño y me metí a la ducha. Cuando salí, Helena, mi compañera de piso, estaba haciendo el desayuno.
-Buenos días, Helena.
-Me voy corriendo a trabajar que llego tarde. Luego nos vemos.-Dijo ya en la puerta de salida.
Helena vivía conmigo desde que acabamos el colegio hace dos años. Somos amigas del colegio y cuando lo acabamos nos fuimos a vivir juntas para repartirnos alquiler y tener mas facilidades para pagarlo. Nuestros sueldos no nos dan para tener dos pisos y por otro lado así era más divertido y pasábamos mucho más tiempo juntas. Helena tenía 19 años. Era alta, con pelo rubio largo y unos ojos azules bastante bonitos. Este año le habia dado por teñirse las puntas de rosa, lo que le daba un aire moderno y bastante divertido. Tengo que reconocer que es bastante guapa. En cuanto a su caracter era bastante sencillo convivir con ella. Pocas veces discutíamos y es divertida y cariñosa.
Le encantaban los niños y cuando no tenía que trabajar que en el acuario y la Sra Curley, nuestra vecina del primero, le pedía si podía cuidar a sus hijos de 5 y 7 años. Ese sueldo extra le venía muy bien para pagar el piso.

Miré el reloj y vi que se me había hecho tardisimo asique salí corriendo de casa para llegar al bar donde trabajaba ese día. Espero que el jefe no me eche mucho la bronca.

Narra Helena.
El autobus me dejó en la puerta del acuario a las 10. Por lo menos no llegaba tarde. Trabajo en el acuario de guia turística. Es un trabajo realmente divertido y cuando me lo ofrecieron hace dos meses no pude negarme. Además con esto ganaba mas dinero y podia colaborar más con Effy. Effy tenía los mismos años que yo, lógico porque nos conocimos en clase. Al contrario que yo tiene el pelo oscuro pero igual de largo, y unos ojos marrones realmente bonitos. Color miel. La convivencia con ella era facil, la verdad, porque siempre estaba haciendo bromas de todo y nunca planeaba nada. Simplemente dejaba que las cosas llegaran. Cuando estábamos en el instituto, Effy empezó a salir por la noches de fiesta a llegar de empalmada a clase o no ir para poder dormir toda la mañana, ahora sigue igual le gusta demasiado la fiesta . Si tengo que reconocer que discutimos muy a menudo, pero siempre acaba bien porque son tonterias.
En cuanto a relaciones, ni Effy ni yo habiamos tenido novios serios. Saliamos de fiesta y siempre caía algun chico, pero algunos al dia siguiente y otros, los que mas nos gustaban, a las pocas semanas dejaban de saber de nosotras. En ese sentido, Effy y yo eramos identicas. No nos gustaba vivir atadas a otra persona, que hubiese alguien pendiente de nosotras, a quien dar explicaciones de a donde salíamos, con quien… Somos muy independientes y nos gusta ir a nuestra bola. Ha habido veces, en verano, que durante una semana no sabíamos la una de la otra. Cada una con nuestros planes. Y cuando volvíamos a vernos pasábamos un día entero encerradas en casa comiendo helado de chocolate y contándonos todo lo que había pasado esos días. Sabíamos que eso con un novio no lo íbamos a poder hacer, y no íbamos a privarnos de eso por nada del mundo.

Ese día había pocos visitantes en el acuario por lo que mi jefa me dejó salir un poco antes. Cuando salí a la calle y estaba esperando a que llegara el autobus mi movil vibró. Era un sms de Effy. "Cuando salgas del acuario pasate por el bar. Tengo algo que decirte."

Narra Effy.
Mi mal humor era palpable por todos los clientes. Y eso no era nada nuevo porque probablemente no volverian. Pero me daba igual. Estaba harta de mi jefe y de todo.
-¿Que pasa?-Dijo Helena cuando entró por la puerta acercandose a mi.
-Necesito que me hagas un favor.-Helena asintió y proseguí- Como he llegado tarde a trabajar el jefe me ha obligado a ir esta noche a una fiesta a servir. Es que este tío es subnormal. Si pudiese le pegaba una buena torta en toda la cara que se la arreglaba. Feo.
-¿Y para que me necesitas?
-Una de las otras camareras se ha puesto mala y necesitan a alguien que haga su trabajo. Por favor, hazlo tu. Asi por lo menos pasaremos la noche juntas. Fiesta, alcohol, ya sabes.
-Yo en mi vida he servido una copa.

-Yo te enseño. Es muy facil de todas formas.-Tras varios suspiros, aceptó.- Gracias, gracias.

sábado, 31 de agosto de 2013

Prologo

Effy y Helena son dos chicas de 19 años que viven juntas en un piso en Londres. Divertidas, guapas y fiesteras. Eso las define. Y una profunda amistad las une.
Helena romántica, Effy alocada. Ningún chico ha conseguido, a ninguna, retenerla mas de dos dias a su lado. Todo son lios de una noche o de dos si el chico lo merece. Pero quien sabe si todo puede cambiar algun dia, cuando su destino les tenga algo preparado para una de las fiestas en las que trabajan como camareras....

jueves, 22 de agosto de 2013

Tener idolos.

Tener idolos me ha cambiado la vida. Hace un año no sabia que existian personas con las que ahora hablo cada dia y siempre estan al otro lado de la pantalla para sacarme una sonrisa.
No sabia que se podia querer a alguien que no sabe que existes. No sabia lo que se siente cuando ves un evento tan importante como una pelicula de su vida. Y les ves sonriendo, con su familia, felices. Y entonces te das cuenta de lo importantes que son para ti.
Pero se esto no lo siento solo yo. Se que esto le pasa a toda la gente un idolo. Sea cantante, actor o modelo. Chico o chica.
Mucha gente esto lo considera enfermedad o problema psicologico. Pues no lo se, pero me hace feliz, me hace bien, y no pienso renunciar a ello, y me da igual el precio que tenga que pagar.

Estoy acostumbrada a que la gente me mire raro, se ria de mi y me desprecie por ser del fandom que soy. Solo puedo deciros que gracias. Me habeis ayudado a ser mas fuerte y a confiar mas en mi misma. Gracias a vosotros he cambiado a mejor.

Esto es muy fuerte. Y no tengo palabras para poder expresarlo. Me hace feliz. Esas cinco caras me hacen feliz. Todo. El fandom, los hastags, cuando nos unimos para lograr un record. Cuando nos ponemos el mismo icon todas. Llegaron en el momento adecuado, y espero que no salgan nunca.
Siempre me he imaginado esa señora de 60 años que va al concierto de su cantante favorito de joven. Si, esa señora que va a ver a Raphael y fangirlea como el primer dia. O a la Pantoja. Pues asi quiero ser yo. Y reencontrarme con mis amigas de tuiter. Tiene que ser precioso. 40 años despues poder abrazarlas. Mientras escuchas las voces de esos que os unieron, sus voces, y recordar estos años donde para poder seguir adelante solo necesitabas una foto suya.

21.8.2013.  2.11 a.m.

23.7.13

Son las 2.16 del 23 de Julio de 2013. Estoy nerviosa y no me puedo dormir. Simplemente estoy nerviosa. Es incrible donde habeis llegado. He perdido a gente por apoyaros, gente que se rie de mi, que me llama inmadura, niñata, pero son los mismos que no se han parado a intentar entenderme. Pero no voy a perder tiempo hablando de ellos. Hoy sois vosotros los protagonistas.
Me habeis hecho ser quien soy hoy, alguien segura de mi misma, orgullosa de ser quien soy y feliz. Me habeis enseñado a valorar los pequeños detalles, a mis amigos, me habeis enseñado que la vida es corta y que tengo que vivir cada dia como si fuese el ultimo.
No sabia vivir fuera de las normas, de los canones. Me habeis enseñado a sudar del que diran, a ser mas egoista porque mi vida es mia y si yo no estoy a gusto, mal vamos. Pero sobretodo me habeis enseñado a valorarme. A quererme como persona. Llegasteis a mi vida en octubre de 2011, y con vuestra cancion me sentia protegida por la calle. Me disteis el valor que necesitaba para salir a la calle y volver a recuperar mi seguridad. Cuando mis amigas, o eso creia, decidieron que yo no era tan imprescindible para ellas como yo creia, llegasteis vosotros para decirme que ellas se lo perdian, que yo era mas fuerte que todo eso y que adelante con una sonrisa que es preciosa.
Ahora esta sonando 'Rivers flows in you' y no me salen las lagrimas pero siento un vacio en el pecho como si me faltase algo. Necesito tener a las amigas, que he conocido gracias a vosotros, cerca, necesito conoceros, que durante unos breves segundos sepais que existo y que nunca os dejare.
Deberia ir durmiendo, pero no me entra sueño. Solo quiero ir donde esteis y abrazaros. A los cinco. Estar en medio de ese corro que haceis en cada concierto, en cada premio. Sois lo mejor que tengo. Ironico porque no es verdad. Pero yo os siento asi.
Os quiero, y creedme que lo digo de verdad, de corazon.

You are perfect to me. 2.36. Goodnightttt

Querida yo a los 17

Querida yo a los 37.
Recuerda el año 2011. Fue al año que les conociste. Pensaste: Vaya cinco. Están locos. Y uno de pelo rizado y sonrisa increíble te llamó la atención. Te hizo recorrer un escalofrío. Pero no le diste mayor importancia. Recuerda como un año después volviste a verles. A esos cinco locos, que no habían cambiado nada. Eran esos cinco chicos que bailaban en una playa y ahora bailan en un camping. El del pelo rizado ya no lo tiene rizado. Ahora lo tiene en cresta. Pero su sonrisa sigue ahí. Y ese mismo escalofrío. Y necesitas ver más cosas de ellos cinco. Dias y días viendo sus videos antiguos, sus entrevistas, videocplips, tweetcams, y ahora los cinco te hacían tener escalofríos. Aunque el chico de la mancha siempre fue especial para ti.
Querida yo a los 37, no olvides el 2013. Fue el año en el que se reafirmaron tus sentimientos hacia ellos y donde empezaste a cumplir tus sueños. Recuerda las amigas que hiciste gracias a ellos. ¿Seguirás en contacto con Ana? Era la que sabía cosas de ti que ni tu mejor amiga sabía. Solías hablar con ella por teléfono durante horas, por Skype. Era muy importante para ti, sería una pena que hubieses dejado de hablar con ella, era increíble.
¿Y con Irene? La conociste unos meses más tarde que a Ana, pero era igual de genial, reías con ella, llorabas con ella. ¿Llegaste a conocerla en persona? Espero que si. Era de las pocas personas que te entendían como si fueses tu misma, y fue lo que os unió desde el primer momento.
Querida yo a los 37, no se si estarás casada, o a punto de hacerlo, o sigues de capullo en capullo. No quiero que olvides nada de lo que te pasó con 17 años. Eras feliz gracias a ellos. Eran tu razón para levantarte cada mañana, y te dormias escuchando sus discos. Esto te cambió la vida, y mucha gente no te entendió y se fue de tu lado, pero ganaste a toda la gente que a pesar de todo te apoyó y siguió a tu lado.
Querida yo a los 37, espero que sigas guardando la caja de zapatos donde guardabas la carta de Liam, que espero que no esté allí y que se la hayas podido dar. En esa caja guardabas la entrada del concierto y sus fotos. Y una tarjeta de memoria con sus discos, videos y sus fotos. Te prometiste que la irias renovando, añadiendo conforme fuesen saliendo. Por favor, rescatala del fondo del armario y enséñasela a tus hijos, por que tendrás ya, ¿no?
Por favor, enséñales esas fotos que hace 20 años abrazabas y besabas. Recuerda como sonreías como una boba mirándolas. Mete la tarjeta SD en tu portátil y enséñales a esos cinco idiotas de las escaleras y todo lo que lograron. ¿El palito de luz que compraste en tu primer concierto sigue funcionando? Cuéntales cómo fue cumplir tu sueño. La de gente que conociste, qué sentiste, todo. Cuentales cómo fue verlos, cuentales que mirabas a tu amiga y sonreíais, y os abrazabais. Cuentales como en moments levantamos carteles con la palabra Gracias. Énseñales el que tienes guardado en la caja. Esa palabra era la palabra perfecta. Explicaba todo lo que sentias por ellos. Agradecimiento. Cuéntales que ese dia viste a Ana por primrea vez, aunque solo 3 minutos. Cuentales que llamaste a Irene, porque ella no pudo ir y, aunque todavía no te llevabas tanto con ella, sabias que había pasado una mala semana porque estaba triste por no estar allí.
Querida yo a los 37, deja a tus hijos tener ídolos. Y haz todo lo que este en tu mano por que cumplan sus sueños. Recuerda como te enfadaba que tus padres te pusiesen impedimentos cada día, recuerda como les mentias para seguir adelante con tus sueños. No dejes que ellos tengan que mentirte a ti. No hay nada mas bonito para un hijo que sentirse apoyado y entendido por su madre.
Querida yo a los 37, solo deseo que hayas cumplido tus sueños. Solo deseo que les hayas visto en persona, que les hayas podido abrazar. ¿Cómo huele Louis? ¿Cómo son los rizos de Harry? ¿Son tan suaves como parece? ¿Y la risa de Niall?¿Es igual de contagiosa en persona? ¿Qué pasa con Zayn? ¿Sigue igual de presumido? Hablales de Liam, ¿te ha respondido ya a un tuit? ¿Te ha seguido? Cuentales que es la persona mas fuerte que has conocido. ¿Sus ojos son igual de increíbles en persona? ¿Y su sonrisa? Recuerda cuanto querias ver esa sonrisa a centímetros, y ver sus ojos achinarse a centímetros de ti. Recuerda que era al único que necesitabas cuando estabas mal, cuanto te hubiese gustado que estuviese ahi para darte un abrazo y decirte todo va a salir bien, pequeña.
Querida yo a los 37, no quiero que olvides nada de esto, porque fue muy grande, y te marco para siempre. Recuerda que quien eres hoy, lo eres gracias a ellos.