martes, 24 de septiembre de 2013

Capitulo 5

Narra Helena.

Effy cogió mi mano y nos dirigimos al interior de la casa, subimos unas escaleras por las cuales se llegaba a un baño. De repente Effy paró en seco mirando una gran fotografía que había colgada de la pared.
-Helena, ¿de que conocías al chico moreno con el que estabas hablando?
-Le conocí en la fiesta del otro día, tuve que dormir en su casa porque alguien...- dije haciendo notar mi enfado- tenis las llaves y no apareció en toda la noche.
-Si si, bueno- dijo ella pasando del tema-¿y no te parece raro que este en la misma fiesta que Zayn y Niall el otro día y hoy casualmente en su casa?-dijo mientras me daba un pellizco en el brazo- Ves, si es que eres rubia - *Algún día pondré tinte de color rubio en su bote de champú* pensé.
Me acerque donde estaba Effy y mire detenidamente la foto. Salian 5 chicos saltando, sonrientes y divirtiendose y en la parte de arriba ponia One Direction. Me fije en la cara de los chicos y efectivamente, eran zayn, Liam, Niall y ...- ¡Effy! A Harry- dije señalando al castaño de pelo rizado- le tire sin querer una copa de champán y Liam pidió el coche a Louis para poder llevarme a su apartamento-dije observando al chico de bonita sonrisa y ojos claros.
Estaba claro que ahí que pasaba algo, que los 5 chicos estuvieran en esa fiesta, que Effy conociera a dos y yo a tres y casualmente también estuvieran en esa piscina no podía mera coincidencia a pesar de que en esa casa hubiera más gente,
Narra Effy.

Cuando salimos de nuevo al jardin, Helena y yo estabamos decididas, ibamos a aclarar todas las dudas respecto a ellos y su trabajo que rondaban nuestras cabezas.
Tuvimos suerte porque ya casi estaba anocheciendo y la mayoria de la gente se había ido, salvo los 5 chicos, una chica rubia de ojos azules que había estado buena parte de la tarde con Zayn por lo que intuí que era su novia y una chica morena, alta y muy guapa que era la novia de Louis. Realmente estos chicos tenían buen gusto elijiendo novia. Al quedar solamente nosotros en el enorme jardin, las chicas se dieron cuenta de nuestra presencia- Hola creo que no nos han presentado, yo soy Eleanor y ella es Perrie- dijo la morena mientras se acercaba seguida de la rubia a darnos dos besos. - Encantadas- dijimos Helena y yo a la vez.
-Ah! Y estos son Liam, Harry y Louis- me dijo Zayn mientras los señalaba- que antes con tanta gente no se si te los he presentado, daba por hecho que ya sabrias quienes son pero...- tras este comentario todos rieron. No entendia que estaba pasando pero pronto saldría de dudas.
-Supongo que deberiamos conocerlos por esas fotos que tienes por toda tu casa de los 5 juntos, bajo el titulo de One Direction ¿no?, ¿que se supone que sois? ¿Actores, cantantes, deportistas de elite?- todos rieron ante mi comentario. Mire a Helena y pude ver su cara de enfado e impaciencia *¡oh no, la rubia se está enfandado!*
-¿Nos lo podeis contar ya?- dijo elevando el tono de voz
Narra Helena

En ese momento mi cara debía ser para analizar y la de Effy igual, la miré y rei por dentro al ver sus grandes ojos marrones abiertos como platos.
Nos contaron cómo se conocieron en el reality de TV, cuando les juntaron para cantar en la misma banda, como su popularidad iba aumentando poco a poco y como habían pasado a ser de las personas más famosas del mundo y nosotras sin conocerles… *Hemos debido parecer idiotas* pensé
 Asique habiamos pasados toda la tarde con la boyband del momento, One Direction, la que tenis millones de fans al rededor del mundo, numeros uno en las mejores radios de cada pais, discos de platino, premios musicales...
-Bueno y después de esta gran revelación toca recoger, asique manos a la obra- dijo Louis poniendo su toque de humor, aunque fuera el más mayor parecia el más pequeño, era realmente gracioso.
Effy fue a la cocina mientras que yo me quede en el jardin guardando hamacas y sombrillas.
-Deja que te ayudo-dijo una voz que ya conocia demasiado bien detrás de mí. Su mano rozó la mia al coger la hamaca haciendo que me estremeciera y un pequeño nerviosismo invadiera mi cuerpo. *¿pero qué hago? Nunca me había pasado esto con un chico y menos conociendole de dos días*
-la mayoría de nuestras fans, tienen una debilidad dentro de la banda, un chico que les trasmite o les gusta mas que el resto, espero que yo sea tu debilidad- dijo con una sonrisa picara en la cara.
-Esa tendrás que ganártelo- le conteste devolviendole la sonrisa.
-Podrías darme tu número y así iré ganándomelo.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Capitulo 4

Narra Helena.
El taxi nos dejó en la dirección que Zayn había anotado para Effy.
Llevábamos cada una nuestras respectivas mochilas para cuando íbamos a la piscina o en raras ocasiones a la playa. Effy llevaba un bikini rosa fosforito con volantes en la parte de arriba que hacía que resaltarán sus ya de por sí  grandes pechos y yo llevaba uno amarillo muy chillón, desde pequeña había sido mi color favorito y lo incluía en todo tipo de prendas de ropa y complementos, pantalones, camisetas, blusas, relojes…
Llegamos a una casa enorme, de dos pisos y una buhardilla en el tejado. Cuando llamamos a la puerta nos abrió Zayn. Effy llevaba razón. Era guapísimo.
-Hola chicas pasad. Hola yo soy Zayn-Me dijo con una sonrisa.
-Helena.
Atravesamos la planta baja y llegamos a un jardin. Enorme, con una piscina al fondo. Asomé un poco la cabeza pero lo justo para que la gente no pudiera verme. El jardín estaba lleno, pensaba que esta tarde sería más íntima pero allí había por lo menos 30 personas.
-¿Donde dejamos las cosas?-Preguntó Effy.
-Ven acompañame.
Desaparecieron y yo fui acercandome hacia el grupo que había más cerca de la piscina.
Perfecto, me dejan sola y yo no conozco a nadie.
-¿Tu qué haces aqui?-Una voz ronca que reconocí al instante sonó desde mi derecha.
-Hola.-Estaba nerviosisima. El chico de pelo rizado de la otra noche al que le destroce la camisa estaba enfrente de mi.-Zayn ha invitado a mi amiga y yo he venido con ella. Pero ellos han desaparecido y...-Ese chico me ponía muy nerviosa. Llevaba razon el otro dia. Sus ojos eran verdes y eran los ojos más bonitos que había visto nunca. Guau.
-Quizás deberíamos hacer tú y yo lo mismo.-Me dijo con una sonrisa provocativa. Me ponía enferma este tío. No me gustan los creídos y este los superaba con creces. Aunque hay que decirlo, ese chico podía ser todo lo flipado y creído que quisiera porque era realmente guapo y atractivo.
-No gracias. Paso.
-Tu te lo pierdes.
-Seguro- dije haciendo gala de mi sarcasmo.
Oí como se reía mientras eche a andar en direccion a la piscina. Cuando llegué pude distinguir al chico rubio pero a nadie más. Me iba a presentar cuando llegaron Zayn y Effy, asi que les esperé para que Effy y yo nos presentáramos juntas y no pasar tanta vergüenza. ¿¡Cómo no me dice que iba a haber tantísima gente!?
De repente de la casa salió otro chico y llegó corriendo.
-Hola chicos, había un atasco tremendo.
Esa voz la he oido antes. Me volví justo cuando estaba saludando y pesentandose a Effy y luego me miró a mi.
-Vaya, la chica a la fuga.

Narra Effy.
Una vez que todos nos presentamos más o menos ya que era bastante complicado, Zayn se sentó a mi lado y Niall al otro. Estaba muy guapo con ese bañador rojo. Zayn y yo nos pasamos gran parte de la tarde hablando, de música, cines y un montón de cosas más que teníamos en común. Notaba que Niall no estaba cómodo.
Zayn me había enseñado la casa y realmente era impresionante, creo que solo había visto esas "casas" en programas de Tv, donde los dueños de esas mansiones enseñaban orgullosos donde vivían, dando envidia al resto de la población más humilde.
El jardín era enorme, nada más salir a él, a mano derecha estaba la parte más “intima y familiar” había una zona con sofás, tumbonas blancas  y mesas de madera adornadas con velas aromáticas que se encontraban bajo un toldo blanco a juego con el resto del recinto.
A mano izquierda se encontraba la piscina rodeada de tumbonas de plástico y sombrillas y en la parte pegada a la fachada de la casa una máquina refrigeradora con bebidas y refrescos. Estos chicos no se lo montaban nada mal, todo había que decirlo.
Levante la vista y vi a Helena hablando muy animadamente con un chico bastante atractivo, era moreno con unos ojos marrones penetrantes. No recuerdo su nombre, Liam, ¿Puede ser?, aunque lo que más me llamo la atención de él fue una curiosa mancha que tenía en el cuello.
-¿Quieres algo de beber?- dijo Niall sacándome de mis pensamientos.
No llevábamos más de media hora en esa casa, pero en todo ese tiempo él había estado realmente pendiente de mí. Era un chico atractivo pero nunca me fijaría en alguien así, era demasiado bueno y esa clase de chicos nunca me habían gustado. Es curioso cómo somos las mujeres, conocemos a un chico que se porta bien con nosotras, nos cuida, nos respeta y pasa a ser solo amigo, sin embargo llega un gilipollas con labia y nos vuelve locas.
-Sí, un refresco por favor- le dije sonriendo, él me correspondió la sonrisa y desapareció por la puerta.
Narra Helena.
-Asique... ¿Trabajas en el acuario no?- me dijo Liam. Joder, que guapo es, no puedo parar de mirarle a los ojos y de vez en cuando a su mancha, nunca había visto una mancha igual y diría que probablemente en cualquier otro chico no me habría parecido atractiva, pero en él... Todo se veía mucho mejor. -¿Helena?- dijo haciendo que me diera un pequeño sobresalto y me sacara de mis pensamientos.
-Perdona, si si, trabajo allí, no me pagan un gran sueldo, pero los animales marinos me gustan y no necesito más dinero para vivir, no tengo grandes gastos. Sin embargo, ya veo que tu amigo Zayn no tiene un sueldo tan... Bajo
Liam empezó a reírse, no entendía nada de lo que pasaba pero lo deje correr.
El móvil comenzó a vibrar en mi bolsillo, era un whatsapp de Effy, esta chica es increíble, está en el mismo jardín que yo a unos escasos metros y me manda whatsapp's. Leí el contenido del mensaje en el cual me ponía que fuera ya donde ella estaba. *Si,  mi capitán* pensé para mis adentros.
Levante la vista de mi móvil y la vi observándome fijamente y con cara de pocos amigos y a su lado, como había sido habitual toda la tarde al chico rubio. Reí por dentro. Ese chico no sabe donde se está metiendo si cree que así va a conseguir algo con Effy.
Me despedí de Liam y fui en busca de mi amiga.
-Vamos un momento al baño, ahora venimos- dijo Effy al rubio.

martes, 10 de septiembre de 2013

Capitulo 3

Narra Helena.
Me desperté con un dolor de cabeza insoportable. Me costó abrir los ojos y tuve que contar hasta tres para sacar fuerzas y abrirlos. Cuando los abrí me quedé a cuadros. ¿Donde estoy? No reconocía esa habitación. Era enorme y.... ¡era de un tio! Lo supe por la figura a tamaño real de batman que había al lado de la puerta, y una pequeña colección de coches de juguete en una estantería. Me levanté y encontré una pastilla y un vaso de agua. ¿Mister x la habrá puesto ahí para mí o la tendrá ahí siempre para cuando vuelve de fiesta? No le doy mas importancia y me la tomo. En la mesilla también hay una fotografía de un chico con dos chicas rubias bastante altas. La miro con más atención y entonces me vienen imágenes a la cabeza de ese chico ayudandome a levantarme del suelo. Y una conversación.

La noche anterior.
-Louis, dejame tu coche.
-¿Para qué tio?
-¿Qué más da? Solo déjamelo.
-¿Y luego como vuelvo yo?
-Pues en el coche de Harry.
Finalmente, tras dudar unos segundos, Louis le entrega las llaves al chico que me sostiene.

Poco a poco voy entendiendo que pasó la noche anterior. Pero no quiero darle mas vueltas y solo quiero ir a mi casa y darme una buena ducha asique recojo mi bolso y los tacones y salgo sin hacer ruido de la habitación,  bajo los escalones hasta el recibidor y salgo de la casa.

Narra Effy.
Acababa  de salir de la ducha cuando llamaron a la puerta. Era Helena. No sabía nada de ella desde la noche anterior que desapareció
-¿Dónde has estado?
-Si te digo la verdad, no lo se. Fue un desastre la fiesta.-Y durante 10 minutos me cuenta su accidente con el del pelo rizado, la botella de vodka, el chico de los ojos achinados y como ha amanecido en su casa sin saber porqué.
-Seguro que al verte asi te llevó para no dejarte sola porque no sabía donde vives.
-¿Y tú por qué desapareciste, vamos a ver?-Dijo cambiando de tema. Y ahora me tocaba a mí, contarle lo del baboso y que Zayn me ayudó.
-Y estuvimos hablando casi toda la noche, hasta que a eso de las 5 nos fuimos. Es un tio encantador y divertidisimo. Y si ves lo guapo que es.
-Y con esa descripción me vas a decir que solo hablasteis.
-Sí, extrañamente sí, además  me dijo que tiene novia y estan a punto de comprometerse.
-¿Y cuántos años dices que tiene?
-20.
-Ah- dijo sorprendido por lo joven que era y que estuviera comprometido.
-Bueno, me voy al trabajo, que tengo que limpiar el local de ayer.
-Hasta luego.

Cuando llegué al local había dos personas mas limpiando. Mejor, asi acabamos antes y me voy a dormir. Estaba hecho un desastre. Vasos y copas rotas por el suelo, restos de comida, paredes manchadas por el derrame de bebidas… decidí ir a los baños a ver cómo estaban. Obviamente iban a estar dando mucho asco, como siempre, y no pensaba limpiarlos, nunca había limpiado los baños y esta ocasión no iba a ser menos.
 Al rato entraron dos chicos, que no tenían pinta de camareros ni limpiadores. El sol pegaba en su espalda por lo que no podía ver sus rostros a contraluz.
-Hola, está cerrado.
-Effy, soy yo, Zayn.
-Ah, hola.-Me acerque y le di dos besos. Traia un acompañante realmente guapo. Rubio, ojos azules y una sonrisa enorme.
-Él es Niall. Anoche se dejó aqui la chaqueta y hemos venido por si la habiais encontrado.
Me acerqué al fondo de la barra y encontré una chaqueta de cuero negra.
-¿Es esta?-Dije llevandosela a Niall.
-¡Si! Muchas gracias, menos mal. Pensaba que no la encontraría.
-Eso te pasa por desorganizado. ¿En qué estarias pensando?-Dije.
-Probablemente en comida.-Dijo Zayn.
Ambos se rieron pero yo no pille la broma asique me quedé seria. Niall se quedó mirándome mientas me sonreía. Habia algo en el que me atraía pero por otro lado parecía no tener demasiada sangre en las venas para aguantarme a mí.
-Effy, ¿por qué no vienes mañana a la piscina de mi casa? Vamos a estar con varios amigos. Será divertido.
Vi que Niall asentía en aprobación a la idea de Zayn.
-Uf esque no se porque no conozco a nadie y me da un poco de cosa. Estaréis mejor entre vosotras sin una intrusa.
-Ven con una amiga.-Dijo Niall, buscando una excusa para que yo no pudiera decir que no- además vendrá bastante gente, no va a ser algo muy privado.
Después de pensarlo unos segundos acepté-Bueno está bien, iré.
-Perfecto, esta es la dirección.

Narra Helena.
Me encontraba comiendo a las 6 de la tarde. Me moría de hambre desde la noche anterior que no habia vuelto a probar bocado. Mi movil empezó a vibrar. Era un mensaje de Effy. "Mañana por la tarde no hagas planes. Nos vamos a la piscina."

lunes, 2 de septiembre de 2013

Capitulo 2

Narra Effy.
Cuando Helena y yo llegamos al local donde se iba a celebrar la fiesta todavía habia técnicos comprobando los altavoces y los equipos de música. No tardaron mucho en ir llegando los invitados.
-Vale creo que ya lo tengo claro, pero estoy muy nerviosa, Effy, ¿Y si lo hago mal?
-Pues le dices al idiota de mi jefe que se aguante y que hubiese contratado a otra.
-Fuiste tu la que quisiste...
-Da igual. Venga, toma esta bandeja y reparte estas copas.
Conseguí reducir los nervios de Helena, porque a medida que pasaba la noche la veía mas relajada.
La noche estaba saliendo genial. Se podia ver a todos los invitados disfrutando, bailando y bebiendo. Eran las siete y todavía no se había marchado nadie. En una hora se cerraria el local y lo normal en estas cosas es que haya gente que una hora antes de cerrar ya se este marchando. Y ese no era el caso. Bien.

Narra Helena.
El jefe de Effy le pidió que fuera al otro extremo del local a reponer comida.
-Vete, yo me encargo de esta zona.
Vi como en la zona mas cercana a la puerta habia varias personas haciendome gestos con la mano reclamando mas champan asique cogí una de las bandejas y la llené con tantas copas como me cupieron. La barra era estrecha por lo que tuve que salir marcha atrás. Cuando llegue al extremo giré para dirigirme al fondo del local cuando de repente choqué con alguien haciendo que se me cayera la bandeja y se estampara en su pecho, manchándole y empapandole toda la camisa blanca.
-¿Pero que coño haces?-Su voz era ronca, lo que imponía aún mas.
-Yo... Yo lo siento mucho. Madre mía.
Cogí unas cuantas servilletas e intenté limpiarle la camisa pero él me quitó la mano con brusquedad.
-Déjalo, anda, déjalo.
-Yo, de verdad que lo siento. Si hay algo que puedo hacer.
-Si. Largarte.
Noté el desprecio en sus ojos, creo que eran verdes pero había poca luz como para asegurarlo 100%. Decidí hacerle caso y salí de ahí lo antes que pude. Me excusé al jefe de Effy diciendole que me encontraba mareada y debió colar porque me dejó ir. Antes de salir, cogí una botella de vodka del caro de la barra y me la llevé conmigo. Me haría falta. Cuando estaba a punto de salir me di cuenta que no llevaba mis llaves porque tenía pensado volver con Effy. Entré para buscarla y pedirselas pero no la vi por ninguna parte.

Minutos antes.
Narra Effy.
Estaba sirviendo chupitos de ron entre los invitados del fondo. Estaba realmemte contenta de haber ido allí. Ya le había echado el ojo a algún chico y en cuanto tuviese la oportunidad me acercaría a hablar con ellos.
-Preciosa, sirvemé otro mas.
Era un hombre de unos 50 años con barba canosa. Lo que mas me desagradó de su aspecto fue su cara y su mirada lasciva. Estaba muy ebrio.
-Lleva ya muchas, señor. Me temo que no le voy a servir más.
Me di la vuelta para irme cuando el me agarró del brazo.
-Bueno, pero no te vayas, podemos seguir hablando.
Me acercó tanto a él que podía oler su aliento. Apestaba a alcohol.
-Suelteme, por favor.
El hizo caso omiso y con su mano derecha y tiraba de él obligándome a torcer la cabeza. El aprovechó para meter su cabeza en mi cuello empezo a besarlo. Asqueroso y repugnante.
-¡He dicho que me sueltes! ¡Dejame en paz!
Iba subiendo su boca hacia la mía y yo ya estaba al borde del llanto. ¿¡Pero esque nadie de los que estan aquí ven nada o que pasa?!
-¿No la has odio? Sueltala.
Oí una voz detras de mí. Era una voz dura y transmitia mucha seguridad. Sentí como me quitaban un enorme peso de encima.
El hombre se quitó, se balanceó, por culpa del alcohol, y desapareció. Yo resoplé y me volví para poder ver quien me había ayudado.
-¿Estas bien?-Me preguntó.
-Ya si.-Sonrió y se dió media vuelta.-Gracias.
-Solo las aceptaré si vienen acompañadas de una copa bien cargada.
-Trato hecho.
Tenía unos ojos preciosos, un color miel que brillaban en la oscuridad de aquel local.
-Me llamo Effy.-Al ver que no respondía decidí preguntarle yo.- ¿Y tu?
Me miró extrañado pero finalmente respondió: Zayn. 
Estuvimos un buen rato hablando. Zayn parecía conocer el local porque me llevó a la planta de arriba, yo no sabía que existía.
-Si subimos aquí no te volverás a encontrar con ese cerdo. Ni con tu jefe.-Choqué mi copa con la suya en señal de aprobacion y seguimos hablando. Creo que los invitados ya se estaban empezando a ir, pero no nos movimos de alli.

Narra Helena.
No se cuanto tiempo debía llevar ahí sentada en la puerta del local. A la botella de vodka apenas le quedaban dos dedos. Eché un último trago y desaparecieron por mi garganta.
-¿Esta esperando a alguien señorita?-Una voz masculina a mi espalda. Me costó entenderle por lo rápido que lo pronunció.
-Creo que a mi amiga, pero todavia no ha salido, asique eso es que no esta dentro, y si no esta dentro no la estoy esperando. Pero claro tiene las llaves de casa ¿y yo ahora como entro?

Madre mia, el vodka ha hecho más efecto del que yo pensaba. Veo la cara borrosa del chico acercarse. Cuando sonrie se le achinan los ojos. No he visto cosa más dulce en mi vida. Me ayuda a levantarme, pero me tambaleo y él me tiene que agarrar más fuerte para no perder el equilibrio y caerme al suelo. En una de estas mi cara queda a escasos centimetros de la suya, y piedo notar su respiracion entrecortada. Después, todo negro. 

Capitulo 1

Narra Effy.
El despertador sonó como cada mañana a las 8.00. Odiaba levantarme tan pronto. Y cuando volvía de fiesta apenas dormía una hora. Siempre me había dado mucha envidia esa gente que entra a trabajar a las 12 o por la tarde y se pueden pasar toda la mañana durmiendo. Me levanté, aun con mucho sueño y me metí a la ducha. Cuando salí, Helena, mi compañera de piso, estaba haciendo el desayuno.
-Buenos días, Helena.
-Me voy corriendo a trabajar que llego tarde. Luego nos vemos.-Dijo ya en la puerta de salida.
Helena vivía conmigo desde que acabamos el colegio hace dos años. Somos amigas del colegio y cuando lo acabamos nos fuimos a vivir juntas para repartirnos alquiler y tener mas facilidades para pagarlo. Nuestros sueldos no nos dan para tener dos pisos y por otro lado así era más divertido y pasábamos mucho más tiempo juntas. Helena tenía 19 años. Era alta, con pelo rubio largo y unos ojos azules bastante bonitos. Este año le habia dado por teñirse las puntas de rosa, lo que le daba un aire moderno y bastante divertido. Tengo que reconocer que es bastante guapa. En cuanto a su caracter era bastante sencillo convivir con ella. Pocas veces discutíamos y es divertida y cariñosa.
Le encantaban los niños y cuando no tenía que trabajar que en el acuario y la Sra Curley, nuestra vecina del primero, le pedía si podía cuidar a sus hijos de 5 y 7 años. Ese sueldo extra le venía muy bien para pagar el piso.

Miré el reloj y vi que se me había hecho tardisimo asique salí corriendo de casa para llegar al bar donde trabajaba ese día. Espero que el jefe no me eche mucho la bronca.

Narra Helena.
El autobus me dejó en la puerta del acuario a las 10. Por lo menos no llegaba tarde. Trabajo en el acuario de guia turística. Es un trabajo realmente divertido y cuando me lo ofrecieron hace dos meses no pude negarme. Además con esto ganaba mas dinero y podia colaborar más con Effy. Effy tenía los mismos años que yo, lógico porque nos conocimos en clase. Al contrario que yo tiene el pelo oscuro pero igual de largo, y unos ojos marrones realmente bonitos. Color miel. La convivencia con ella era facil, la verdad, porque siempre estaba haciendo bromas de todo y nunca planeaba nada. Simplemente dejaba que las cosas llegaran. Cuando estábamos en el instituto, Effy empezó a salir por la noches de fiesta a llegar de empalmada a clase o no ir para poder dormir toda la mañana, ahora sigue igual le gusta demasiado la fiesta . Si tengo que reconocer que discutimos muy a menudo, pero siempre acaba bien porque son tonterias.
En cuanto a relaciones, ni Effy ni yo habiamos tenido novios serios. Saliamos de fiesta y siempre caía algun chico, pero algunos al dia siguiente y otros, los que mas nos gustaban, a las pocas semanas dejaban de saber de nosotras. En ese sentido, Effy y yo eramos identicas. No nos gustaba vivir atadas a otra persona, que hubiese alguien pendiente de nosotras, a quien dar explicaciones de a donde salíamos, con quien… Somos muy independientes y nos gusta ir a nuestra bola. Ha habido veces, en verano, que durante una semana no sabíamos la una de la otra. Cada una con nuestros planes. Y cuando volvíamos a vernos pasábamos un día entero encerradas en casa comiendo helado de chocolate y contándonos todo lo que había pasado esos días. Sabíamos que eso con un novio no lo íbamos a poder hacer, y no íbamos a privarnos de eso por nada del mundo.

Ese día había pocos visitantes en el acuario por lo que mi jefa me dejó salir un poco antes. Cuando salí a la calle y estaba esperando a que llegara el autobus mi movil vibró. Era un sms de Effy. "Cuando salgas del acuario pasate por el bar. Tengo algo que decirte."

Narra Effy.
Mi mal humor era palpable por todos los clientes. Y eso no era nada nuevo porque probablemente no volverian. Pero me daba igual. Estaba harta de mi jefe y de todo.
-¿Que pasa?-Dijo Helena cuando entró por la puerta acercandose a mi.
-Necesito que me hagas un favor.-Helena asintió y proseguí- Como he llegado tarde a trabajar el jefe me ha obligado a ir esta noche a una fiesta a servir. Es que este tío es subnormal. Si pudiese le pegaba una buena torta en toda la cara que se la arreglaba. Feo.
-¿Y para que me necesitas?
-Una de las otras camareras se ha puesto mala y necesitan a alguien que haga su trabajo. Por favor, hazlo tu. Asi por lo menos pasaremos la noche juntas. Fiesta, alcohol, ya sabes.
-Yo en mi vida he servido una copa.

-Yo te enseño. Es muy facil de todas formas.-Tras varios suspiros, aceptó.- Gracias, gracias.